4.
Un “te quiero” como el que me dijo en el aeropuerto, pero con más sentimiento y cuando le iba a dar un beso (en la mejilla) me sonó el móvil, yo voy y lo cojo.
-Lala, hija, que a tu hermano le están dando taquicardias, nos vamos al hospital- mi madre.
Yo no sabía que hacer, haber mi hermano que le daban taquicardias y el chico de mis sueños delante, pues le dije que si me quería acompañar al hospital, el me dijo que si.
Cuando llegamos, mi pobre hermanito (en esta situación si, si no, que le den) rodeado de doctores y…nos dijeron que saliéramos todos de la habitación, pero todos miraban a Bill, no sé, el me dijo que quería hablar con migo, nos fuimos a la cafetería y detrás teníamos una avalancha, así que, nos bajamos al parking y nos pusimos a hablar y me dijo que el me quería y mucho, que… era su chica perfecta así que… nos dimos un beso que… te mueres… y después me dijo que si por favor, después de la gira nos podíamos seguir viendo, que por el me fuera con el, pero no podía, que cuando terminara la gira podría venir a España y estar un tiempo en un hotel, para seguir viéndose con migo, pero yo le dije que en mi casa había camas y habitaciones de sobra, que se podía quedar allí, le sonó el móvil y… venían a por el, un momento precioso se acababa… antes de montarse en el bus tour me dio un beso…perfecto… y me dijo adiós con la mano, me sonó el móvil y era mi madre diciendo que mi hermano estaba bien, que si quería me podía ir a casa.
Eso hice y estuve pensando en el, durante mucho tiempo, cuando los veía en la tele, me quedaba empanada, me daban ganas de llorar.
Un día encendí la tele y en la mtv le estaban haciendo una entrevista desde new york y le preguntaron que si, tenía novia y el contesto que no pero que conocía a su chica de los sueños… ahí fue cuando me entraron ganas de llorar, después de eso, mi corazón no funcionaba, de repente, no se porque, me dio por mirar mi correo y el desde su portátil me había enviado un mensaje diciendo lo que sentía y esas cosas, desde ese día, los días, horas, minutos y segundos se me hacían eternos.
Tres semanas después escuche en la radio que estaban en Tokio así que me di cuenta que faltaba poco, hasta que de repente un día suena el teléfono y era el:
CONTINUARA…
martes, 29 de enero de 2008
capítulo IV
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